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Cómo acompañar a alguien que está atravesando un duelo

Cuando alguien que querés está pasando por una separación, un divorcio o la muerte de alguien importante, es normal no saber qué decir. No necesitás tener las palabras perfectas ni resolverle nada. Lo que más ayuda es que esté claro que no está sola/o. Estas ideas pueden servirte.

Lo que ayuda

  • Estar vale más que aconsejar. Muchas veces alcanza con sentarte al lado, mandar un mensaje o acompañar en silencio.
  • Escuchá sin apurarte a responder. Podés decir “no sé qué decirte, pero estoy acá”. Y dejá que cuente la misma historia muchas veces: repetirla es parte de procesar.
  • Hacé ofrecimientos concretos. En vez de “avisame si necesitás algo”, probá con “paso a buscarte el sábado a las 11” o “el jueves te llevo la cena”. Si dice que no, volvé a ofrecer otro día.
  • Ayudá con lo práctico: comida hecha, compañía los fines de semana y las noches (suelen ser los momentos más solitarios), trámites, mudanzas o compras.
  • Anotate las fechas difíciles: aniversarios, cumpleaños, fiestas, la fecha de la mudanza o del juicio. Un mensaje ese día dice mucho.
  • Recordale que el duelo no es lineal. Tener un día peor después de varios mejores no es retroceder, es parte del proceso.

Lo que conviene evitar

  • Frases que minimizan, aunque se digan con cariño: “ya vas a conocer a alguien mejor”, “todo pasa por algo”, “al menos no tenían hijos”, “está en un lugar mejor”.
  • Ponerle plazos al dolor: “ya tendrías que estar mejor”, “ya pasaron tres meses”. Cada persona tiene su tiempo.
  • Hablar mal de la ex pareja todo el tiempo. Puede parecer apoyo, pero a veces genera culpa o la obliga a defender a esa persona. Mejor escuchar lo que ella siente.
  • Comparar dolores: “a mí me pasó algo peor” o “yo lo superé en un mes”. Tu experiencia puede servir más adelante, si te la pide.
  • Desaparecer porque no sabés qué decir. Un “pienso en vos” es mejor que el silencio.

Cuando quiere escribirle a la ex pareja

  • Es muy común tener ganas de escribirle, sobre todo de noche o en fechas especiales. No es debilidad ni falta de voluntad.
  • Evitá el reto o el “otra vez con lo mismo”. La vergüenza hace que la próxima vez no te lo cuente.
  • Podés preguntar con calma: “¿qué esperás que pase si le escribís?” o “¿cómo te sentiste la última vez?”.
  • Proponé esperar un rato juntos: salir a caminar, hablar de otra cosa, escribir el mensaje sin mandarlo. Las ganas suben, llegan a un pico y bajan.
  • Si igual le escribió, no lo juzgues. Lo importante es que siga contando con vos.

Si hay hijos en una separación

  • No pongas a los chicos en el medio: no les hables mal de ninguno de sus padres ni les preguntes por el otro hogar.
  • Los chicos necesitan saber que la separación no es su culpa y que los dos padres los siguen queriendo.
  • Ayudá a sostener rutinas: horarios, escuela, actividades. La previsibilidad les da seguridad.
  • Si sos abuela/o, tía/o o amiga/o de la familia, podés ser un lugar tranquilo para ellos, sin tomar partido.

Si murió alguien querido

  • Decí el nombre de la persona que murió. Mucha gente lo evita por miedo a hacer daño, pero suele ser un alivio escucharlo.
  • Compartí recuerdos o anécdotas. Mantener vivo el vínculo es sano y no impide seguir adelante.
  • Acordate de los aniversarios, el cumpleaños de quien murió y las primeras fiestas sin esa persona. Suelen ser días muy duros.
  • El acompañamiento importa más después del velorio, cuando todos vuelven a su vida y la casa queda en silencio.
  • No hay una forma correcta de hacer el duelo: hay quien llora mucho, quien no llora y quien se refugia en hacer cosas.

Señales de alarma

  • Prestá atención si habla de no querer vivir, de ser una carga, de que todo sería mejor sin ella/él, si se lastima, si regala cosas importantes o se despide, si consume mucho alcohol u otras sustancias, o si se aísla por completo.
  • Tomalo en serio, aunque lo diga al pasar o en broma. No lo minimices ni cambies de tema.
  • Preguntá de forma directa: “¿estás pensando en hacerte daño?” o “¿estás pensando en matarte?”. Preguntar no instala la idea; al contrario, suele aliviar y abre la puerta a pedir ayuda.
  • Si hay peligro inmediato, no la/o dejes sola/o. Quedate cerca, alejá medicamentos, armas u otros medios para hacerse daño, y llamá a emergencias.
  • Buscá ayuda profesional y llamá a una línea de prevención del suicidio. En Argentina: 135 (gratis desde CABA y Gran Buenos Aires) o (011) 5275-1135 desde todo el país, y 911 para emergencias.
  • No guardes el secreto si su vida está en riesgo. Avisar a alguien de confianza o a un profesional es cuidarla/o.

Cuidarte mientras acompañás

  • Acompañar cansa. Está bien poner límites y no estar disponible todo el tiempo.
  • No tenés que ser su terapeuta. Si el dolor se vuelve muy intenso o dura mucho, animala/o a consultar con un profesional.
  • Repartí el acompañamiento con otras personas cercanas, así nadie queda sosteniendo todo.
  • Buscá tus propios espacios para descargar lo que sentís. Si a vos también te toca de cerca la pérdida, tu duelo también cuenta.

No hace falta hacerlo perfecto. Lo que suele quedar, cuando pasa el tiempo, es quién estuvo. Tu presencia, aunque sea torpe, es parte de lo que ayuda a sanar.

Esta guía es de Soltar, una app para atravesar rupturas y duelos.

Es información general y no reemplaza la ayuda de un profesional de la salud.

Si la persona que acompañás quiere una herramienta para el día a día, puede probar Soltar. Y si querés entender mejor lo que le pasa, estas guías pueden servirte: cuánto dura el duelo por una ruptura y señales de que necesita ayuda profesional.